Anya Krey tiene un serio problema de pareja: su novio quiere romperle el culo pero ella parece no dilatar lo suficiente. Acude entonces a la consulta del doctor Potro para encontrar una solución. El doctor, convencido de que su problema es meramente psicológico, primero la dilata manualmente para terminar abriéndole el culo de par en par con su pollón como único instrumental. Con el culo más abierto que el Eurotúnel entre Dover y Calais, Anya constata felizmente que su capacidad anal no tiene limitación alguna.

Analtomía de Krey