No sé muy bien si se debe a la crisis de los cuarenta y pico o a otro motivo que desconozco, pero parece que Nacho Vidal está tomando un nuevo rumbo vital y profesional que pasa por aprender - después de más de veinte años en el porno - que hay mujeres a las que no les gusta que las escupan o las pisoteen mientras practican el sexo. ¡Bien por él!

Escuela de candor